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    Tener un huerto casero se ha convertido en una tendencia popular, ya que hacerlo es más sencillo de lo que crees. Por eso, te animamos a crear tu pequeño jardín comestible y cultivar en él las plantas aromáticas básicas para disfrutar en tu cocina. Así que, si quieres mejorar el sabor de tus comidas de la manera más natural, no te pierdas nuestro blog. O, aprende de jardinera profesional con nuestra Maestría en Jardinería, Diseño, Creación y Mantenimiento de Jardines.

    ¿Cuáles son las plantas aromáticas?

    Las plantas aromáticas se caracterizan por contener sustancias que generan aromas y, por ello, suelen usarse para crear perfumes, cocinar, fabricar licores e incluso medicinas alternativas.

    Estas hierbas de olor no necesitan demasiada superficie para plantarse y son fáciles de cultivar. Son ideales para cultivarse en primavera y crecen fácilmente en maceta o directamente en el jardín. Para poder gozar de estas plantas también en el invierno, ponlas a secar y guárdalas. Dentro o fuera del hogar, darán un toque acogedor y perfumaran tus rincones.

    Existen diversas plantas comestibles que puedes tener en casa. Te decimos cuáles son las básicas y cómo utilizarlas en tus platos.

    Albahaca

    La albahaca es una planta aromática que va bien  para preparar el pesto y servir en pastas y ensaladas que llevan tomates, berenjenas y quesos. Usar la albahaca fresca es deliciosa en platillos con patatas, pollos y conejos. Te aconsejamos que si la usas de esta manera, la agregues hasta el último momento sin picarla o cocinarla para que no pierda su sabor.

    Perejil

    El perejil fresco es de las plantas más usadas en cocina. Junto con la salvia, es de las pocas hierbas aromáticas que prefieren estar en semisombra. Es un ingrediente básico en salsas que se preparan en un mortero, machacando ajo, perejil, pan tostado, almendras y algo de caldo o vino. Una receta deliciosa que se puede usar en cualquier platillo.

    También, puedes poner el perejil en las salsas para la pasta en donde se corta y se fríe en aceite de oliva con cebolla y ajo. Es una de las plantas aromáticas altas en vitaminas A y C y en calcio, hierro y manganeso.

    Cilantro

    Se usan las semillas secas o las hojas. Si vas a usar las hojas, ponlas frescas y añádelas justo antes de quitar la comida del fuego, porque es muy sensible al calor y puede perder aroma.

    Es una hierba muy usada en los platillos mexicanos, sudamericanos y asiáticos. Se utiliza en adobos, guacamoles y encurtidos. También, se puede comer con cordero y cerdo.

    Plantas aromáticas: la lavanda

    Uno de los aromas más relajantes que existen. La lavanda se usa con ajos, tomillo, pimienta y laurel. Para comerla en platillos se puede poner en pescados. Además, las hojas se usan para dar sabor a ensaladas y postres de frutas o gelatinas. Asimismo, con las flores se aumenta el sabor de carnes, mermeladas o tés.

    Menta

    La menta es el recurso ideal en decoración de postres y bebidas. Igualmente, es un magnífico aderezo de ensaladas, sopas, salsas y potajes. Lo puedes usar para acompañar el cordero asado junto con unas habas. ¡Realmente delicioso!

    Lo mejor es que se puede utilizar tanto fresca como seca, ya que no pierde su aroma. Es un magnífico tónico, estimula la digestión, mejora la gastritis y ayuda en las disfunciones del hígado y la vesícula biliar.

    ¿Cómo se cuidan las plantas aromáticas?

    Primeramente, elige el lugar más soleado para tus plantas, con un mínimo de 6 horas de sol diarias para que crezcan adecuadamente. Ahora bien, si vas a ponerlas directamente en el jardín, tienes que seleccionar un terreno que drene bien. O, si las pones en macetas, asegúrate que tengan agujeros porque no es bueno tanto exceso de agua.

    También, te recomendamos que las organices por tamaño para que las más grandes no tapen del sol a las más pequeñas. De la misma forma, colócalas según sus necesidades de riego. Es decir, por una parte las que necesitan más agua de las que menos. Algunas plantas aromáticas como el romero, el tomillo o la lavanda requieren poca agua, mientras que la albahaca, el perejil o la menta necesitan un poco más, aunque sin abundancia.

    Al momento de cosechar las plantas aromáticas, para usarlas en la cocina, no tomes más de un tercio del volumen de la planta. Y para fortalecer su crecimiento, recorta las puntas de las plantas a principio del verano.