¿Sabías que a los accidentes cerebrovasculares, embolias o trombosis se les conoce también como ictus? Esta enfermedad ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o se tapa por un coágulo. Gracias a esta obstrucción parte del cerebro no consigue el flujo de sangre, oxígeno y glucosa que necesita. Esto trae como consecuencia que las células nerviosas dejen de funcionar y mueran.

Si quieres saber cuál es la causa y los síntomas de esto, sigue leyendo, te lo contamos a continuación. O, si tienes interés por saber dónde estudiar neuropsicología de forma profesional, consulta nuestra maestría.

¿Por qué se produce un ictus?

Muchas de las causas que provocan esta enfermedad son aspectos que no se pueden controlar. Estos son la edad, la genética o el sexo. El neurólogo Carlos Molina, jefe de la Unidad de Ictus y Hemodinámica Cerebral del Hospital Vall d’Hebron, indica que en el ictus, las causas son varias. Por eso se dice que es un síndrome.  La causa cardioembólica (la oclusión de una arteria cerebral por un trombo que proviene del corazón), es una de las más frecuentes. De hecho, una tercera parte de todos los ictus son cardioembólicos: provienen del corazón. Pero, la causa más frecuente es una arritmia que se llama fibrilación auricular. La fibrilación auricular tiene una altísima mortalidad y provoca los derrames más graves.

No obstante, la gran mayoría de los factores que aumentan el riesgo pueden controlarse y ser tratados. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Tener la presión sanguínea alta es el factor de riesgo que tiene más posibilidades de producir un ictus.
  • Fumar es otro de factor de riesgo importante. Esto es así porque la nicotina y el monóxido de carbono dañan el sistema cardiovascular de diversas formas.
  • La diabetes produce riesgos de sufrir esta enfermedad, ya que está relacionada con la presión alta. Igualmente, los diabéticos suelen tener el colesterol alto y sobrepeso, lo que aumenta todavía más sus riesgos.
  • Tener enfermedades cardiacas aumenta el riesgo de sufrir esta enfermedad. Esto es debido al latido rápido y descoordinado de las cámaras cardiacas.
  • Según expertos, el clima muy extremo también es un factor que provoca que algunas personas mueran por una trombosis.
  • El alcohol en exceso puede aumentar la presión sanguínea, aumentar la obesidad, los triglicéridos y causar fallos cardíacos. Todo esto llevará a que la persona pueda sufrir un derrame cerebral.
  • Consumir drogas por intravenosa aumentan el riesgo de tener una enfermedad cerebrovascular debido a un émbolo en el cerebro.

¿Cuáles son los síntomas de un ictus?

Lamentablemente, el ictus surge de forma repentina. Por esta razón, es muy importante que se actúe con rapidez para que los daños en el cerebro sean mínimos. Así que, creemos que es necesario que aprendas a distinguir los síntomas que alguien presenta al sufrir alguno.

  • Pérdida repentina de fuerza o tono muscular en una parte del cuerpo.
  • Pérdida inmediata y total de la visión.
  • Cambio de un momento para otro del habla o la capacidad de entender lo que le dicen.
  • Dolor de cabeza muy fuerte que inicia de golpe y sin causa aparente.
  • Pérdida de equilibrio o caída brusca sin razón.

Si observas alguno de estos síntomas en alguien de tu entorno, actúa rápido, podrías salvarle la vida.

¿Cómo se trata?

Hay diferentes formas de tratamiento. Una de las más comunes son los anticoagulantes para prevenir que se formen trombos. La más sencilla es tomarse el pulso y ver si este no es arrítmico. De hecho, en muchos casos, el ictus isquémico es la primera manifestación de una fibrilación auricular. Éste ocurre cuando una arteria se tapa y deja una zona del cerebro sin riego sanguíneo. Por su parte, el hemorrágico sucede cuando se rompe un vaso cerebral.

Formas de prevenir un derrame cerebral

Existen diversas formas para prevenir un daño cerebral. Sin embargo, la Sociedad Española de Neurología recomienda adquirir ciertos hábitos saludables para evitar sufrir un ictus. Por ejemplo, recomienda llevar un dieta rica y saludable que evite el colesterol. Por lo que reducir las grasas saturadas te ayudará a esto y a evitar la obesidad. Otra forma que te ayudará a prevenirlo es realizar ejercicio de forma habitual. Los problemas derivados de una rutina sedentaria pueden generar enfermedades que a la vez provoquen un derrame cerebral.

El neurólogo Carlos Molina asegura que el ictus es un “problema de salud pública”. Indica también que es la primera causa de muerte en la mujer y la segunda en el hombre. Por eso insiste en la importancia de prevenir, algo que se puede hacer desde la atención primaria.

En este sentido especifica que se debe no solo prevenir las secuelas que puede dejar un ictus desde el punto de vista físico. También lo enfatiza desde el mental. Explica que la enfermedad de alzhéimer es un ictus a cámara lenta. Por esta razón, el principal factor de riesgo para el desarrollo y la progresión del alzhéimer es el componente vascular. Si se tiene un pobre control de la diabetes y del resto de factores de riesgo cardiovascular se tendrá un deterioro progresivo y precoz. El control de los factores de riesgo cardiovascular previene el ictus y retrasa la aparición de la demencia globalmente.

Sin duda, no fumar o estar lejos de la exposición pasiva al tabaco también te ayudará a evitar la probabilidad de sufrir algún daño cerebral. Al igual que moderar el consumo de alcohol, sin que esto signifique que se tenga que evitar a toda costa. En verdad, llevar un control de la tensión arterial de forma regular también es muy importante. Así sabrás qué tipo de cuidados deberás llevar a lo largo de tu rutina diaria.

 

 

 

 

 

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