Dentro de una empresa la figura del líder es fundamental para guiar al equipo de trabajo y alcanzar ciertas metas. También, para garantizar el buen funcionamiento de la organización. No obstante, hay diferentes tipos de liderazgo y cada uno tiene una función y objetivos específicos. Entre esta clasificación está el líder democrático, quien es considerado uno de los más indispensables para las compañías.

Al ser una persona participativa y eficaz en sus acciones, cumple con un perfil y habilidades determinadas. ¿Te gustaría saber cuáles son y por qué deberías tener uno en tu empresa? No te pierdas nuestro blog, te lo contamos. O, aprende del tema a profundidad con nuestro curso de recursos humanos y fortalece la gestión de tu empresa.

¿Qué es un líder democrático?

Este tipo de líder promueve siempre la participación de los empleados para que adquieran un papel activo en la toma de decisiones. El líder democrático tiene una característica muy especial, ya que no se limita a recibir órdenes. En definitiva, tiene una gran iniciativa para ejecutar proyectos, opina y aporta ideas que fomentan su motivación laboral.

Esta clase de líderes pueden estar tanto en empresas privadas como públicas y de gobierno. Y funcionan bien porque participan, intercambian ideas y promueven la discusión positiva. En verdad, lo más valioso de este líder es sin duda algo que no siempre se da de forma natural: no ser egocéntrico. Generalmente, las personas tienen la necesidad de tener la razón en todo. Por lo que no siempre permiten que el equipo de trabajo cumpla el reto otorgado.

En efecto, demasiado ego complica identificar las prioridades en la empresa. Sin embargo, con un líder de ideas democráticas las tareas toman el sentido correcto. Al desplegar estrategias que promuevan el poco ego a partir del ejemplo, y lo proyecte a todo el equipo, el sistema estará por encima de las personas.

Habilidades de un líder participativo

Las personas líderes tienen muy claro que su equipo de trabajo es lo primero. Así, comprenden el valor del talento y los beneficios de trabajar con colectivos participativos. Sobretodo, favorece el trato igualitario y que todos sus compañeros se sientan escuchados, reconocidos y valorados. En efecto, el líder democrático posee y pone en práctica una serie de habilidades, entre ellas están:

  1. La capacidad para escuchar activamente las aportaciones de los demás, valorarlas y ejecutarlas, siempre y cuando sean eficaces.
  2. La agilidad para atraer y relacionarse con los demás. Ser personas carismáticas les ayuda a mejorar las relaciones y mediar en los conflictos.
  3. Ponerse en el lugar de los demás y comprender la situación por la que están pasando. Gracias a esta habilidad y junto con su carisma natural, se ganan la admiración de su equipo.
  4. Confiar y delegar responsabilidades a su equipo.
  5. Expresarse con claridad, saber qué, cómo y cuándo transmitir un mensaje.

Ventajas del liderazgo democrático

Además de promover la iniciativa por parte de los empleados, los motiva y les hace tener gusto por su trabajo. En este sentido, desencadena una serie de consecuencias positivas dentro de su equipo. Su ventaja esencial es la de generar entusiasmo e implicación al trabajo entre sus trabajadores. Esto es así porque ven fortalecidos sus roles laborales en el sistema organizacional y se sienten reconocidos. Al incitar la participación de todo el equipo en la elección de decisiones, este tipo de líder promueve el diálogo entre sus compañeros. Así escucha las opiniones de todos aunque él tome las decisiones finales. En verdad, el consenso es fundamental para este tipo de perfiles. También ofrece otras ventajas a las empresas, por ejemplo:

  • Fomenta la integración de los empleados hacia la compañía.
  • Crea un sentimiento de pertenencia con la organización.
  • Elimina la competitividad entre ellos y disminuye los conflictos personales.
  • Da oportunidades de desarrollo para los trabajadores.
  • Fomenta la formación de profesionales versátiles con la capacidad de lograr mejores resultados para un mismo plan.

Desventajas de un líder democrático

  • Es lento en la toma de decisiones porque requiere de varios acuerdos.
  • Si no es capaz de resolver adecuadamente la situación puede errar.
  • Es complicado tener a todos felices y contentos
  • Confía mucho en su equipo de trabajo y esto puede ser malo para los objetivos
  • Muchos empleados tiene dificultad para aportar sugerencias o hablar por lo que no es tan fácil llegar a algo en común.

Como hemos dicho. este tipo de liderazgo es el preferido por muchos porque da poder de decisión a los trabajadores. Lo hacen de esta manera porque nadie mejor que los empleados puede saber qué mejorar en su puesto de trabajo y lo que no funciona bien.

Llegar a ser un líder democrático no es nada fácil. La falta de organización y experiencia podrían complicar la implementación de este estilo de trabajo. Esto es así porque escuchar las aportaciones de todos los empleados y llegar a un consenso puede ser una tarea lenta. Sin embargo, mediante una buena estrategia y habilidad de gestión se pueden obtener resultados favorables.

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