Una subdisciplina de la biología y las ciencias computacionales que tiene el objetivo de adquirir, guardar y analizar la información biológica es la bioinformática. Gracias a ella se utilizan programas de informática para determinar las funciones de genes y proteínas. También, para establecer relaciones evolutivas y predecir la conformación tridimensional de las proteínas. ¿Te gustaría saber más de sus funciones? Sigue leyendo o aprende de manera profesional con nuestra Maestría en Biología Molecular y Citogenética.

¿En qué consiste la bioinformática?

La bioinformática realiza el análisis de secuencias de moléculas biológicas. Generalmente, se aplica a los genes, al ADN, al ARN, o a las proteínas, y es muy útil para comparar secuencias de genes y proteínas entre diversos organismos. A partir de esto se pueden ver las relaciones evolutivas entre organismos para determinar la función de los genes y proteínas.

Básicamente, la bioinformática se encarga de la parte lingüística de la genética, por ello, los bioinformáticos estudian los patrones en las secuencias de ADN o de proteínas. Es decir, desarrollan y aplican herramientas computacionales para mejorar el manejo de datos biológicos, a partir del uso de herramientas que organizan e interpretan estos datos.

Aplicaciones de la bioinformática

Esta subdisciplina nace a inicios de 1960, con la aplicación de procesos computacionales al análisis de la secuencia de proteínas. Su expansión esta relacionada al desarrollo de la Biología Molecular, el descubrimiento del ADN, y de los novedades en computación.

Actualmente, se considera una disciplina nueva necesaria para la gestión de datos que producen las nuevas tecnologías ‘ómicas’ (genómica, proteomica, metabolómica…). Sería el “big data” de la biomedicina actual.

El uso de los lenguaje de programación y las grande infraestructuras computacionales son las bases que usa la bioinformática para almacenar y manejar los datos biológicos. Entre ellos están los derivados de la secuenciación genómica, proteómica, metabolómica, los datos de imagen, clínicos, epidemiológicos, entre otros. Todo ello mediante el desarrollo de modelos matemáticos para sacar el conocimiento de los datos y aplicarlo directamente a la resolución de problemas biomédicos.

Beneficios de la informática en la biología

Entre las problemáticas más importantes que se han beneficiado del crecimiento de la bioinformática esta la investigación de los padecimientos extraños de origen genético. También, el conocimiento de las mutaciones relacionadas a tumores; la distinción del patógeno que provoca un brote infeccioso o el hallazgo de nuevos virus, como el SARS-CoV-2.

Además, la influencia de la bioinformática en la solución de patologías humanas en el contexto clínico ha generado el surgimiento de una nueva disciplina, la Bionformática Clínica. Esta especialidad trabajan de manera cercana con expertos en biología molecular, genética, informática y matemáticas.

Salidas profesionales de un bioinformático

El gran desarrollo y la aplicación de la bioinformática como disciplina fundamental en varios sectores como la biomedicina, agricultura, alimentación, y más, ha hecho que las demandas profesionales crezcan. Además, ha provocado que su integración en nuevos ámbitos y entornos aumente en gran medida. Sin duda, esto sugiere la atención y necesidad de crear puestos de formación en este sector a nivel nacional e internacional.

Algunos de los profesionales de este campo tiene una formación en biomedicina, mientras que otros hacen una especialidad en sistemas computacionales. Los y las bioinformáticos/as laboran en diferentes entornos de la ciencia médica y de la salud, incluidos la biología, la genética, la proteómica y los productos farmacéuticos.

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